El fallecimiento de Marta Jiménez (34 años y apodada en el programa de televisión El Hormiguero ‘Mujer adrenalina’) en el pirineo de Huesca el pasado fin de semana aumenta la larga lista de personas que han perdido la vida practicando este deporte de riesgo.
Según informaba el domingo la Dirección General de la Guardia Civil, la voz de alerta había sido dada sobre las diez y media de la mañana al recibir una llamada para avisar de que una deportista había sufrido un accidente al saltar con paracaídas desde una cresta de montaña. Tras sobrevolar la zona en el helicóptero del GREIM con base en Benasque, los especialistas del equipo de montaña localizaron a la mujer y verificaron su fallecimiento, por lo que procedieron a trasladarla en la aeronave a Boltaña y desde ahí al Instituto de Medicina Legal de Huesca.
La aventurera de este tipo de deportes de riesgo perdió la vida realizando salto BASE en la montaña, pero, en realidad, practicaba cualquier actividad que le disparara la adrenalina y le hiciera sentir viva: alpinismo, escalada, bungee jumping, puenting… Llegó incluso a fundar una empresa de turismo activo, High Jump Salto Límite, especializada en todo tipo de saltos y con modalidades únicas como el Rope Jumping (Salto BASE desde una pared).
El trágico suceso tuvo lugar concretamente en la Punta Calva (Plan), montaña de Huesca que conocía muy bien, al igual que todo el pirineo oscense. Residente en la comarca aragonesa del Sobrarbe, era habitual verla explorando nuevas ubicaciones para saltos BASE (Marta llevaba casi 400 saltos), preparación que, a pesar de lo que parezca, siempre se lleva a cabo de forma meticulosa y siendo conscientes de los fatales riesgos que conlleva. En este sentido, solamente en la provincia de Huesca, en los últimos tres años, ha habido al menos cuatro muertes relacionadas con el salto BASE.
Marta Jiménez, además de conocida por sus colaboraciones en torno a deportes extremos con El Hormiguero, era también muy querida entre los amantes de los deportes de montaña de todos los niveles, caso, por ejemplo de los hermanos Pou. Con ellos coincidió en la montaña en innumerables ocasiones y la despedían muy emocionados en redes sociales: “Adiós Marta, o quizás sería mejor decir hasta siempre, porque esa alegría y esas ganas de vivir que contagiabas a todos los de alrededor, no se nos olvidarán nunca… Te queremos, vuela alto”.

